martes, 27 de octubre de 2015

Pestiños

"Unos ricos pestiños para estas fiestas."

Dulce navideño o de Semana Santa. Muy antiguo en 

nuestra gastronomía.

Típico de muchas zonas de España, pero sobre todo de 

Andalucía.

Por mi pueblo, era obligado cocinarlos en Navidad y 

Semana Santa durante generaciones.

Mi madre los preparaba en Navidad y al menos otra vez 

más al año, en grandes cantidades, teníamos para ir y 

venir durante semanas.

Hoy en día con las dietas y el colesterol, hemos de tener 

mas cuidado.

Por sus ingredientes naturales es bastante sano, el único

 problema es el azúcar o la miel del rebozado que 

engordan un poquito más.

A base de harina, frito en aceite de oliva y pasado por

 miel o azúcar.

Resultan deliciosos tanto con azúcar por encima, como

 con miel. Un capricho de vez en cuando.

Ingredientes para unos 50 pestiños:

- 750 gr. de harina de repostería.

- 1 sobre de levadura en polvo.

-2 cucharaditas de canela en polvo.

- 1 huevo grande o dos pequeños.

- Una pizca de sal.

- Una taza de café de vino blanco.

- Una taza de las de café de aceite de oliva.

- ¾ de taza de café de anís.

- 10 gr.de ajonjolí.

- 10 gr. de matalahúva.

- 250 mg. de miel para rebozar los pestiños (o azúcar, 

según queramos terminarlos).

- La cáscara de una naranja.

- Ralladura de dos limones.

- 200 gr. de azúcar.

- Aceite para freír los pestiños.

Preparación de la receta:

En una sartén ponemos aceite a calentar y echamos la 

cáscara de la naranja y la matalahúva.

Ponemos a calentar a fuego lento para que el aceite coja

 bien todos los sabores, entre diez o quince minutos sin 

que se queme la matalahúva.

Retiramos del fuego, colamos y reservamos el aceite. 

Dejamos enfriar.

En una sartén pequeña a fuego lento ponemos a tostar el

ajonjolí.

Una vez tostado, machacamos en el mortero.
Hacemos la masa:

Ponemos la harina en un recipiente y la mezclamos con 

la canela, el ajonjolí, la sal, la ralladura de limón, la 

levadura y el azúcar.

Mezclamos todo bien y le damos forma de volcán, 

abriendo un agujero en el centro.

Ahora agregamos los ingredientes líquidos, el vino 

blanco, el anís, el aceite que reservamos antes y los 

huevos batidos.

Amasamos hasta conseguir una masa blandita que no se

pegue a las manos.

Tapamos con un paño limpio y dejamos reposar al menos

 una hora.
Hacemos los pestiños:

Cogemos pequeñas porciones de la masa, la alisamos un 

poco (antes esto se hacía con una caña) y las enrollamos

 para darle la forma al pestiño.


Freímos los pestiños:

Calentamos el resto del aceite que reservamos antes y 

freímos los pestiños.

Si los vamos a rebozar en la miel, diluimos la miel con 

un vaso de agua calentándola un poco.

Pasamos los pestiños fritos por esta mezcla de agua y 

miel y los colocamos en una fuente escurriéndolos un 

poco previamente.

La otra opción que es la que a mí más me gusta es 

pasarlos por azúcar y canela.


 El resultado un postre riquísimo.
Espero os haya resultado útil. Cualquier duda 

preguntad.

Tiempo de elaboración: alto.

Dificultad: baja.

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